Ante todo, perdón por lo pretencioso del título de este libro. Cuando me lo planteé, fueron muchas las ideas que cruzaron mi mente, pero ninguna me llenaba porque el propósito era muy grande: ayudar a mejorar tu cuerpo sin esfuerzo con un sistema que aprovecha las horas en que estás durmiendo. Con este método, actuamos sobre tu organismo un tercio del tiempo que te queda por vivir, lo que implica cambios muy importantes en tu calidad de vida y, si esto lo extendemos a quienes queremos, entre todos podremos hacer que miles de personas mejoren su salud y longevidad.
Cuando pudimos evaluar los resultados de los estudios en sangre realizados en humanos y los resultados de los estudios sobre longevidad realizados con ratones, nos dimos cuenta de que este sistema de cuidado preventivo de la salud no solo supondría varios años más de vida; supondría, sobre todo, una mejor calidad sobre toda la vida que nos queda por delante. Fue entonces cuando me di cuenta de que, regalando estos consejos, estábamos regalando salud, felicidad y longevidad…
Y me pareció «el mejor regalo del mundo».
Pedro Llana



